Barcelona, la espléndida ciudad cosmopolita de España, se ha convertido en un icono de urbanismo en Europa y el resto del mundo. Siendo uno de los puertos navieros más importantes del mar Mediterráneo, destaca por su cultura, actividad comercial, financiera y turística. De igual manera, ocupa un lugar relevante en lo que se refiere a instituciones de índole académica.

Hogar de los más importantes y prestigiosos recintos académicos, esta ciudad destaca por su excelencia educativa. A la vanguardia de estos entes, se encuentra la Universidad de Barcelona con su más de quinientos años de historia y la Politécnica de Cataluña, famosa por su reconocida formación en el campo tecnológico. Por lo tanto, cientos de jóvenes llegan cada año a la ciudad catalana para empezar a construir su futuro al lado de estas importantes instituciones.

Actualmente, la ciudad de Barcelona alberga cerca de doscientos mil estudiantes de niveles superiores. Por sus calles se ven desfilar diariamente a cientos de jóvenes, tras el sueño de la realización académica y profesional. Esta importante población demanda gran cantidad de servicios, entre los que resalta el hospedaje o alquiler de habitaciones.

La oferta es muy diversa. Puedes encontrar desde los novedosos “alojamiento intergeneracional” que promueve la convivencia entre adultos mayores y jóvenes que cursan estudios superiores, albergues limitado o temporal, los siempre disponibles pisos compartidos en alquiler, residencias exclusivas de universitarios o las populares habitaciones para estudiantes universitarios.

Por lo general, la elección entre un alojamiento u otro depende en gran medida de los recursos que se dispongan para ello. Sin embargo, no te dejes engañar. Quizás el coste más bajo puede significar un desembolso mayor a largo plazo. Escoger el hospedaje conveniente no puede estar solo sujeto a tu presupuesto. Hay otros factores que deberías ponderar antes de tomar tan importante decisión.

Si eres de aquellos que valoras la libertad y las responsabilidades que ello conlleva, posiblemente un piso compartido sea la alternativa ideal. Solo recuerda que este tipo de alojamiento debe ser acompañado por uno o más compañeros, así que la convivencia es fundamental.

En cambio, si no te molestan los estrictos horarios, prefieres la comodidad de estar cerca del espacio universitario y dispones de los fondos suficientes, las residencias estudiantiles son la opción correcta.