Para el empresario Michel Domit, fundador de El Santuario, las crisis financieras representan oportunidades de transformación personal y profesional. Su enfoque del éxito no solo está en la acumulación de bienes, sino que se basa en la expansión de la conciencia, principio que le valió el reconocimiento de la Universidad Internacional de Desarrollo Humano y Liderazgo, que le otorgó el título de ‘Doctor de Doctores Honoris Causa’.

La historia de Michel está marcada por el legado de su padre Don Antonio Domit, un inmigrante libanés que en 1927 estableció la primera fábrica de calzado Domit, bajo el lema “Bien moldeado como el mejor del mundo”, inculcando a su hijo la importancia de la calidad, la constancia y la humildad. Desde pequeño, Michel aprendió los secretos del oficio y, tras la muerte de su padre, asumió el liderazgo de la empresa familiar con tan solo 20 años. Gracias a su visión, logró reestructurar la marca y consolidó el modelo empresarial de calzado en México y Estados Unidos.

A lo largo de su trayectoria, el empresario Michel Domit ha enfrentado diversas crisis económicas, pero su fe en Dios y la lealtad de sus clientes se han mantenido como pilares fundamentales para superar los momentos más desafiantes y mantener firme su propósito. Consciente de los retos estructurales que enfrenta la región, ha expresado que la brecha salarial es uno de los grandes retos que combaten los empresarios latinoamericanos, razón por la que fomenta una cultura organizacional orientada al bienestar y la dignificación de sus empleados. 

En 1995, Michel emprendió una búsqueda de equilibrio que lo llevó a explorar su dimensión espiritual y a comprender que la verdadera riqueza no reside en lo material, sino que se encuentra en la expansión de la conciencia. De ese descubrimiento nació su libro “Ser, Hacer y Tener”, un best seller que plantea una nueva forma de concebir el éxito: no desde la acumulación, sino desde el ser. A partir de esa filosofía creó el Seminario “Renäser”, impartido enEl Santuario, un programa con más de 30 años de trayectoria en América Latina, que ha guiado a miles de personas a redescubrir su propósito, dominar la mente y reconectarse con su esencia.

El Santuario, ubicado en Valle de Bravo, es un proyecto que se erige como un refugio espiritual donde la energía y la introspección se fusionan para impulsar la transformación personal. A través de la conexión entre la meditación y la naturaleza, este lugar ofrece un entorno en el que el bienestar interior se vuelve una vivencia real.

La trayectoria del empresario Michel Domit demuestra que los negocios pueden ser una vía para el desarrollo humano y que el verdadero éxito se alcanza cuando la conciencia y la acción trabajan en armonía.